Si eres fanático de Miguel Ángel, y quién no lo es, estás familiarizado con la inmensidad de sus obras en el siglo XVI, especialmente las que representan temas del cristianismo. Siendo un sitio de creatividad, tuve que centrarme en el Libro de Génesis inspirado en Miguel Ángel La creación del sol y la luna (1512). Para comprender la fuerza impulsora detrás de esta pintura, primero debe comprender el creacionismo.

En el creacionismo uno cree que la tierra y el universo entero fueron creados por Dios o algún otro ser supremo. Los creacionistas encajan en una de dos categorías, el creacionismo de la Tierra Joven o el creacionismo de la Tierra Vieja. Los jóvenes creacionistas de la Tierra creen que la Tierra tiene alrededor de 6,000 años, mientras que los Creacionistas de la Vieja Tierra creen que la tierra tiene miles de millones de años. Una cosa que ambos creacionistas creen es que la tierra y toda la raza humana, plantas y animales fueron creados sobrenaturalmente por Dios. En esencia, los creacionistas creen en el relato del Génesis de que todos los seres humanos surgieron de Adán y Eva. Aunque esta es una simplificación de la teoría del creacionismo, el punto es establecer la mentalidad del cristianismo, así como el poder de Dios retratado en el arte de la época.

Miguel Ángel fue un creacionista y, por lo tanto, retrata a Dios en La creación del sol y la luna de manera que refleje la magnificencia de Dios. Al mirar la pintura, notarás muchas cualidades más grandes que la vida. Para empezar, Dios tiene un físico masivo y fuerte. Es ancho a través del pecho y los hombros y tiene grandes bíceps y muslos. Su fuerza muestra que Dios es una fuerza poderosa para ser respetado y doblegado. Sin embargo, a pesar de su impecable fuerza física, es retratado como un hombre mayor con cabello largo y gris para representar una gran sabiduría. La expresión de su rostro cincelado habla de determinación intensa, determinación, seriedad e ira. La forma en que se frunce el ceño casi hace que Dios se vea enojado. Los que están detrás de Dios parecen encogerse de miedo o temor a sus grandes poderes. Una persona parece haber encontrado un consuelo tranquilo en las sombras de Dios.



No es casualidad que Miguel Ángel haya representado a Dios de manera intensa y casi furiosa en el techo de la Capilla Sixtina. Quería que Dios menospreciara a las personas con sus ojos intensos para admirarlas de manera celestial mientras la gente de los tiempos miraba hacia arriba a las imágenes que contaban la historia de la llegada del hombre a la tierra a través de las gracias de Dios en 7 días. La creación del sol y la luna es venerada como la mayor representación de Dios de todos los tiempos.


Fuentes:
Símbolos sagrados, Clare Gibson, 1998 Saraban, Inc
Concervapedia


Instrucciones De Vídeo: Obras artísticas de Miguel Angel (Septiembre 2020).