Una injusticia demasiado
Se desata una tormenta de fuego en los Estados Unidos de América. Las luces brillan intensamente por las llamas de la injusticia que deja a uno con la noción de que Estados Unidos no está unido, sino claramente dividido. Dividido no solo por raza sino también por clase.

Cada nuevo día parece haber un informe sobre la muerte o la brutal golpiza de una persona de color por parte de los agentes de policía. Primero fue una serie de hombres y niños negros. Ahora podemos agregar a esa creciente lista de preocupaciones las mujeres y niñas negras.

Si uno no conocía la historia de América, podría ser difícil creer que hubiera algo llamado Movimiento de derechos civiles. ¿Estamos realmente en el año 2015? ¿O de alguna manera hemos sido transportados de regreso cuarenta, cincuenta años?

Confunde la mente y perturba la conciencia de cómo, en el año en que vivimos, con un presidente negro que el odio entre las razas parece haber aumentado en lugar de mejorar con la comprensión y la preocupación por todas las vidas humanas.

¿Estamos al borde de una guerra racial? O, ¿ya hemos estado en medio de uno, sin saber hasta el aumento posterior de la cantidad de vidas negras que la policía está tomando bajo un comportamiento cuestionable? Además, el escape continuo del enjuiciamiento por dichas acciones; incluso con testigos oculares o cuentas de cámara de tablero.

¿Cuántas injusticias más deben sufrir antes de que llegue el cambio? ¿Cuántas vidas más se extinguirán antes de que cambie la legislación, y se tomen las medidas disciplinarias adecuadas para aquellos en la aplicación de la ley que abusen de su poder?

Una injusticia es demasiada. Una vida perdida es una vida demasiada. ¿Cuántos hombres y mujeres de color más deben perder la vida antes de que se vea la justicia? ¿Cuántas vigilias más deben ocurrir? ¿Cuántos padres, hijos y cónyuges más deben perder a sus seres queridos antes de que realmente valoremos todas las vidas? ¿Cuántos más deben sufrir antes de que realmente podamos decir: "... una nación, bajo Dios, con libertad y justicia para todos ..."?

Estamos en la cúspide de un tiempo indirecto, en el que podemos defender la justicia para todos y hacer lo que es correcto. O bien, podemos seguir inventando excusas, descartar los comportamientos de quienes tienen autoridad y estar preparados para las consecuencias de las continuas injusticias que tienen lugar. No más excusas.

Instrucciones De Vídeo: David Bisbal - Duele Demasiado (Agosto 2020).